Nuestra historia
NUESTRA HISTORIA
Tartamiel comienza en 1983 como una dulce historia de familia y tradición francesa, sus recetas que nacen de una perfección minuciosa han convertido el legado de este negocio en un ícono imborrable dentro del corazón de Oaxaca. Al día de hoy, este cálido sabor de hogar vuela hacia un nuevo horizonte, renovando su espíritu para abrazar aún más fuerte su concepto rector, que une la calidez de la comunidad oaxaqueña con la repostería francesa, siempre deliciosa, siempre auténtica.

Fundadora Tartamiel

Tartamiel, un ícono que se transforma y prevalece, brindando en cada bocado el dulce sabor de la tradición que nos une desde hace más de cuarenta años.


Trabajar con gran pasión, dedicando especial cuidado a la selección de ingredientes, una atención minuciosa a cada proceso y un corazón lleno en el sabor de cada bocado.


El verdadero motivo detrás de cada dulce creación es la emoción que lleva consigo, detonando risas, música y abrazos con su llegada.


La definición de Tartamiel como más que una pastelería: un emblema de Oaxaca, que trasciende las barreras del tiempo como pioneros de la repostería francesa en la ciudad, repleta de sabores que permanecen en el imaginario de su gente.


